• Memorias de una chica ordinaria

He visto con real preocupación la cantidad de parejas que viven en una zozobra y en una inseguridad que ni siquiera sé explicar.

Honestamente no sé cómo hay mujeres que pueden vivir con una persona que esté constantemente reprochándole todo lo que hace, desde la manera de hablar, hasta la de vestir.

Tampoco entiendo a los hombres que se toman el atrevimiento de hacer semejante barbaridad.

A mí, personalmente no me gustan los reproches, las manipulaciones ni los insultos.

Soy una mujer de valores que sabe lo que quiere y donde está parada, lo ultimo que necesito en mi vida es un hombre inseguro de si mismo que me esté asfixiando con su inestabilidad personal haciéndome preguntas ilógicas con doble intención y muchísimo menos que me esté molestado porque hubo un día donde no le preste suficiente atención.

Eso de que somos la media naranja de alguien es falso. Todos nacimos enteros y la vida nos regala la dicha de encontrar a alguien para compartirla, sin embargo cabe destacar que ante todos somos humanos y de vez en cuando necesitamos espacio.

Bien es cierto que algunas mujeres hacen de las suyas, pero Ud. Como hombre tiene que saber lo que vale y reconocer donde se está metiendo. La mayoría de los humanos sabemos cuando nuestra pareja nos está engañando, solo que a veces queremos hacernos los pendejos.

Por eso es importante conocerse para saber cuánto podemos dar y a su vez, que es lo que queremos a cambio. (Eso de dar sin esperar recibir es falso, si Ud. Da espera recibir porque es lo lógico).

Sin embargo, no todos los hombres son iguales, ni todas las mujeres pensamos lo mismo, no todas nos hacemos las víctimas ni esperamos un príncipe que nos salve o un ‘sugar daddy’ que nos mantenga. Algunas reconocemos lo que somos, nos aceptamos y avanzamos sin sentirnos acomplejadas, trabajamos fuerte para avanzar y nos vestimos sexy para nosotras mismas, algunas hacemos reuniones de amigas para ponernos al día, no para buscar ‘marido’, algunas nos maquillamos para sentirnos bellas y femeninas y también nos bebemos 4 botellas de ron y 7 shots de tekila para celebrar la vida y eso no nos hace unas mas del montón porque siempre se puede ser una mujer de bares y de librerías… y el hombre que piense lo contrario, es porque este tipo de mujer le ha quedado grande.

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